Nada como la calidez del hogar propio. Sin embargo, allí también se convive con ácaros, polvo y moho que pueden causar diferentes tipos de alergias, afecciones en las que el sistema inmunológico reacciona frente a una sustancia.

Alergia a los ácaros

Los ácaros son insectos microscópicos que viven en el polvo; sus lugares favoritos son los colchones, almohadas y otros textiles hogareños. Para combatirlos se recomienda utilizar ropa y complementos de cama sintéticos o de algodón y antialérgicos. El cambio de ropa de cama con frecuencia semanal favorece la protección.

Y si bien la alergia al polvo no existe como tal, muchas personas manifiestan que la padecen. Se trata, en realidad, de una reacción a los ácaros que, como dijimos, viven en el polvo. Para eliminarlo usá paños húmedos como Cif Ballerina Multiuso Antibacterial y aspiradora, en vez de plumeros, ya que estos no hacen más que dispersarlo. En esta nota, podés encontrar más información sobre cómo combatir el polvo hogareño.

Alergia a la humedad

La humedad genera moho, lo que, a su vez, ayuda a la reproducción de ácaros. Para prevenirla es fundamental ventilar bien los ambientes.

Además, se recomienda utilizar un deshumidificador en aquellos ambientes que concentren humedad o aire acondicionado, siempre con los filtros bien limpios para evitar la propagación de microorganismos. En esta nota te contamos cómo limpiarlo.

En cuanto a la alergia al moho, las esporas que contiene pueden causar en algunas personas tos y picazón en los ojos, entre otros síntomas. Para evitar su aparición, limpia bien las superficies del baño y la cocina con Cif Gatillo 2 en 1, limpieza y acción antibacterial, con su fórmula sin lavandina, remueve alérgenos y ácaros y elimina el 99,9% de bacterias.

También podés pasar la aspiradora cada tres o cuatro días, así eliminas el polvo y prevenís que se esparza por el ambiente.