Parece que, aunque lo saquemos, el polvo siempre regresa. Está conformado por micropartículas de polen, hongos, escamas de la piel y fibras de telas, entre otros elementos.

Hay maneras de reducir y eliminar el polvo, empezando por hacer algunos cambios en la rutina diaria. Luego es momento de limpiar.

  • En primer lugar, tratá de mantener la casa en orden, ya que cualquier objeto que esté fuera de lugar acumula polvo.
  • El hecho de tener pocos muebles y objetos, por supuesto, también reduce la acumulación de estas partículas.
  • Para desempolvar en profundidad, conviene comenzar del techo hacia abajo, es decir: primero aspirá cortinas y limpiá ventiladores de techo, lámparas y vidrios. De esa manera, si llega a caer polvo podrás eliminarlo luego cuando limpies los muebles y el piso.
  • Para superficies enlozadas, cromadas, de acero inoxidable, plástico, goma, cerámica y porcelana, podés utilizar Cif Crema Ultra Higiene: limpieza y desinfección, que limpia en profundidad y al mismo tiempo desinfecta.
  • Además de dedicarte a las superficies, sacá todos los objetos de los muebles –sobre todo los que estén al descubierto, como en estantes–, desempovalos y luego retirá el polvo del mueble; recién después volvé a colocarlos. Un plumero puede ser suficiente, pero para remover mejor el polvo te recomendamos utilizar un paño húmedo como Cif Ballerina Multiuso.
  • Para sacar el polvo de espacios reducidos, utilizá hisopos y cepillos de dientes viejos, así podés alcanzar recovecos demasiado pequeños para tus dedos.

Alergia al polvo

Los ácaros –unos insectos microscópicos– se alimentan del polvo y son una causa de alergia muy común. En lugares con mucho polvo, como un sótano o desván, una persona alérgica puede desarrollar rinoconjuntivitis o estornudar de forma aguda. Sin embargo, respirar polvo, aun cuando la cantidad sea bien sútil, también es perjudicial para el alérgico, ya que esa leve acumulación de ácaros puede inflamar los bronquios.

Si sos alérgico al polvo o convivís con alguien que lo es, usá paños húmedos y aspiradora para combatirlo, en vez de plumeros, que dispersan más el polvo. En esta nota, podés encontrar más información sobre cómo combatir alergias hogareñas.