Con el roce diario, los almohadones van acumulando polvo y grasa, la tela se desgasta y pierden su forma original. Cuando la funda es de tonos claros, la señal de alerta que dice que hay que poner manos a la obra es clara y evidente. Pero con los tonos oscuros o los estampados, las manchas que deja el uso cotidiano pueden pasar más desapercibidos e ir quedando en la lista de los olvidados de la limpieza.

Cómo cuidar los almohadones

Vale tanto en los almohadones para las sillas como en los almohadones para sillones.

  • La aspiradora es una gran aliada para sacar el polvo y mantener el cuidado superficial al menos una vez por mes. Sácales el relleno y sacudilo al aire libre para ventilarlo, eliminar ácaros y malos olores.
  • Cada dos o tres meses, tenés que hacer una limpieza más profunda de tus almohadones. Si son de los que tienen funda, el procedimiento es más sencillo. En general vienen con un forro interno adicional que también tenés que sacar para que queden impecables.

Cómo limpiar los almohadones Usá Ala Jabón Líquido, que es ideal por su gran poder para remover las manchas más difíciles, cuida las telas y deja una fragancia increíble y duradera. Elegí agua fría para que no se encojan o deformen. Y por separado, porque las telas de color pueden desteñir y manchar las fundas. Un dato salvador: los almohadones también pueden ir al lavarropas. Conviene hacerlo por tandas para no sobrecargar la máquina, de a dos por vez es una buena medida. Si podés configurar el ciclo, que sea corto y con doble enjuague para tener mejores resultados. Un truco para evitar que queden apelmazados es colocar en el tambor dos pelotas de tenis envueltas en medias blancas para que absorban el exceso de agua.

En el caso de que tengas secarropas, usá la opción solo aire para los de plumas y calor suave para los sintéticos.

Para comprobar si están completamente secos, apretalas un poco (el olfato también ayuda). De ser necesario, podés repetir el procedimiento. Y dejalos ventilar hasta que no queden rastros de humedad antes de volver a colocarles la funda.

La almohada inteligente, ¿se puede limpiar?

Esta almohada con memoria o de espuma viscoelástica también necesita una limpieza regular. En este caso vas a tener que lavarla a mano. Podés hacerlo en la bañera o en una bacha profunda, con agua tibia. Es importante que queden sumergidas por completo.

  • Abrí la canilla, colocá una cucharada de detergente por unidad, mezclalo bien y mové la amohada inteligente para que se impregne por completo.
  • Refregala y apretala con las manos hasta que salga toda la suciedad.
  • Después, vaciá por completo el agua enjabonada y pasala varias veces por agua limpia.
  • Una vez escurrida, lo ideal es colocarla sobre una toalla blanca y limpia al sol hasta que se seque por completo. Asegurate de que esté seca antes de guardarla: de lo contrario puede desarrollar moho y hongos.

Almohadones y limpieza en seco

Dependiendo de la tela de la funda, podés remover las manchas en seco. Usá un cepillo suave (puede ser un cepillo de dientes que ya no uses) para no tener que poner tanta agua. Si lo que querés es sacar malos olores, cubrí los almohadones con bicarbonato de sodio, dejalo reposar algunas horas y luego retirá el polvo con la aspiradora.