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Cómo limpiar bronce

Cómo limpiar bronce fácilmente y restaurar tus objetos.

Actualizado

Cómo limpiar bronce

El bronce es una aleación entre dos o más metales, pero principalmente el cobre y el estaño (88% de cobre, 12% de estaño). La proporción de cada componente, es lo que determina su color y su rigidez. En la antigüedad, el bronce era empleado exclusivamente para construir herramientas y armas a raíz de sus propiedades mecánicas y físicas, mientras que hoy en día se utiliza en piezas industriales, adornos, esculturas y joyas, gracias a su belleza estética. 

Seguro notaste cómo con el aire y la humedad el bronce se va oxidando, adquiriendo unas manchas verdes comúnmente llamadas “pátinas”. Para nuestra mala suerte, las pátinas siempre vuelven al ruedo. Sin embargo, pueden erradicarse fácilmente con las medidas y el cuidado adecuado. Así es, aprendé cómo limpiar el bronce y devolverle a tus objetos su brillo original, siguiendo nuestros trucos a continuación.

Cómo pulir bronce con productos de limpieza

Lo primero que debemos hacer, independientemente del método de pulido a aplicar, es remover el polvo y demás rastros de suciedad. Para ello, frotá el bronce con un paño humedecido en un limpiador multisuperficies, y secalo con una toalla suave.

¿Cómo pulir el bronce luego? Una vez limpio, podés utilizar limpiadores aptos para bronce o agua y jabón neutro. Basta con frotar la superficie con un trapo suave reiteradas veces hasta remover las manchas por completo. Un aliado 100% efectivo, es el Cif Crema Original, que remueve con facilidad y rapidez las suciedades, dejando las superficies de metal brillantes. 

Al igual que con todo producto de limpieza, evitá el contacto prolongado con el objeto y el refriegue excesivo. También recordá remover por completo el producto de limpieza con agua tibia para no dejar residuos y arruinar la superficie del objeto.  

Cómo pulir bronce con productos caseros

Existen varias maneras de pulir el bronce a través de ingredientes naturales, los cuales seguramente tengas en casa. Aprendé cómo limpiar el bronce envejecido y cómo limpiar el bronce ennegrecido y oxidado aplicando trucos de entrecasa explicados en este artículo. 

Harina, sal y vinagre

  • Nada que no tengamos en casa. Para empezar, mezclá partes iguales de harina y sal en un recipiente, añadiendo unas gotas de vinagre blanco hasta formar una pasta densa.
  • Aplicá la pasta sobre tu objeto. Podés hacerlo con un paño de algodón o con una esponja (usá siempre guantes de goma para proteger tus manos). Probá siempre la mezcla en un área pequeña primero para asegurarte de no dañar el artículo
  • Pasá el producto a lo largo del objeto con movimientos circulares; vas a ver cómo de a poco la pátina se va desprendiendo y el bronce recupera su color y brillo.
  • Dejá reposar la pasta durante 20 o 25 minutos.
  • Remové el producto con agua tibia y secalo con una toalla suave.
  • Si la pátina persiste, repetí el procedimiento.

Vinagre, jugo de limón y bicarbonato de sodio

  • Al igual que el procedimiento de arriba, mezclá un par de cucharadas de bicarbonato de sodio y jugo de limón en un recipiente.
  • Aplicá la mezcla sobre el objeto a limpiar. Frotá la pátina con movimientos suaves hasta que salga por completo.
  • Dejá reposar la pasta unos 25 minutos y remové el producto con agua tibia o caliente. Como explicamos anterioremente, remové el producto por completo a fin de no dejar residuos que pudieran llegar a arruinar la superficie del objeto.
  • Secalo con un trapo limpio. 

Vino blanco

El vino blanco, además de ser rico, es una gran opción cuando se trata de limpiar el bronce. Existen dos formas de incorporar esta bebida a nuestra limpieza. Si el objeto a limpiar es pequeño, podés sumergirlo en un recipiente con vino blanco caliente. Para que las manchas desaparezcan, dejalo reposar unos 10 minutos. Si el objeto es más grande, sumergí un paño suave en un poco de vino tibio y frotá la superficie. Terminada la limpieza, secá el objeto con otro paño suave. 

Amoníaco 

Desengrasante eficaz, el amoníaco o hidróxido de amonio es un producto muy utilizado para la limpieza del hogar. Dicho gas incoloro no sólo está presente en nuestros productos domésticos sino que también es el precursor de compuestos de nitrógeno y suele utilizarse como fertilizante y combustible, entre otros. Además, es compatible con el medioambiente, lo cual lo hace el aliado perfecto a la hora de pulir el preciado metal. 

Para pulir una superficie de bronce, diluí una parte de amoníaco por dos de agua (dos cucharadas soperas para una botella de un litro). Mojá un cepillo suave y pasalo por el objeto. Si bien el amoníaco posee muchas ventajas, debemos tomar ciertas precauciones al aplicarlo. Nunca mezcles el amoníaco con otros productos de limpieza; al mezclarse pueden producir vapores tóxicos para la salud. Por otro lado, procurá usar guantes, una máscara y gafas protectoras para evitar el contacto con los ojos, la piel y la boca. 

Otra manera de usar el amoníaco, es mezclándolo con vinagre y limón (además del agua). Sumergí tu objeto en un recipiente con los cuatro ingredientes y dejalo reposar durante 5 minutos. Secalo con un trapo suave y mirá cómo el metal recupera su brillo.

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Cómo pulir bronce de manera profesional

Existen algunas otras alternativas de carácter más profesional para pulir bronce; como las máquinas pulidoras, pero sólo son necesarias para aquellos artículos de gran tamaño o superficie. Ni hablar de que son objetos que muy probablemente no tengamos a mano en nuestras casas. Si los métodos mencionados anteriormente te quedan cortos, podés acudir a expertos del rubro e incursionar en estas dos variantes.

Tips para renovar bronce oxidado o antiguo

¿Cómo limpiar bronce dorado muy sucio? Para el óxido, una de las mejores alternativas mencionadas anteriormente es la de la mezcla entre harina, sal y vinagre blanco. La combinación entre esos tres productos, elimina el óxido de manera rápida y eficaz. Seguí este truco y fijate cómo dejás el bronce como nuevo. 

En el caso del bronce envejecido y erosionado por el pasar de los años, podés limpiarlo y devolverle parte de su brillo por medio de una pasta casera hecha a base de vinagre y pimentón (o ají molido). 

Recomendaciones para conservar objetos de bronce

  • Hacele un repaso regularmente con un limpiador multisuperficies para eliminar el polvo.
  • No uses limpiadores abrasivos ni esponjas de virulana.  
  • Si se trata de cobre lacado, lo recomendable es  limpiarlo con agua y jabón neutro únicamente. Para el cobre no lacado o barnizado cualquiera de los métodos mencionados en este artículo es aplicable.
  • Para prolongar el brillo del cobre, aplicale una laca protectora o cera de abejas.  
  • Evitá la limpieza excesiva ya que podés estropear el objeto. 

Protección y cuidado

  • Antes de utilizar cualquier producto de limpieza, leé sus indicaciones.
  • Ante la duda consultá con un profesional.
  • En el caso del amoníaco, protegé tus manos y tu rostro con guantes, gafas y máscaras. 
  • Resguardá el bronce de la humedad, el calor y los rayos del sol.
  • Mantené el amoníaco fuera del alcande de los niños, en una zona fresca.

Esperamos nuestro articulo te haya servido para saber cómo limpiar el bronce envejecido y cómo sacarle brillo al bronce. Para más consejos prácticos sobre la limpieza de otros metales, como ser el oro, te invitamos a leer el siguiente artículo.

Publicado originalmente