Cuando hablamos de mantener la casa en condiciones, los sofás y las sillas pueden ser los artículos más difíciles de limpiar. Ya sea que quieras saber cómo limpiar un sofá de tela o un sillón de cuero, normalmente vas a necesitar detergentes especiales o limpiadores para tapizados; con el método correcto, estos productos pueden ser muy fáciles de usar. A pesar de que no puedas poner todo el sofá dentro del lavarropas, limpiar muebles con revestimientos blandos puede ser casi tan fácil como eso.

Por supuesto, algunos sofás de tela vienen con cobertores desmontables que están diseñados para resistir un ciclo suave de lavado en lavarropas. Pero si el mueble está hecho de material delicado o no tiene fundas desmontables, vas a tener que pensar en otras formas de limpiarlo. Acá te mostramos cuatro consejos para limpiar un sofá con facilidad.

1) Cuando uses limpiadores para tapizados, siempre hacé una prueba antes de usarlo.

Cualquiera sea el método de limpieza que elijas, lo más importante es probar siempre los limpiadores y detergentes primero sobre una pequeña zona, poco visible, del sofá. Nunca pruebes un nuevo limpiador en un lugar visible, ya que puede no ser compatible con algún material en particular.

2) ¿Te preguntás cómo limpiar sillones de tela? Es simple:

Cada tipo de tela reacciona de manera diferente a los detergentes limpiadores, y dañarlas o desteñirlas accidentalmente no es lo que buscás. No apliqués soluciones de limpieza apresuradamente: a veces, un simple intento con agua soluciona el problema. Si es posible, tratá de mantener limpia la tela de sofás y sillas pasando la aspiradora con frecuencia e intentá quitar toda mancha de inmediato (secá la mancha para evitar que empeore). Cuando tengas que sacar una mancha puntual de un mueble de tela, usá limpiadores específicos para muebles (elegí un producto que sea adecuado para el tipo particular de material). Asegurate de leer siempre todas las instrucciones del limpiador específico para muebles antes de aplicarlo.

3) Cómo limpiar sillones de cuero: productos específicos

Para limpiar cualquier mueble de cuero, podés usar productos de limpieza específicos o mezclar un detergente para ropa muy suave (formulado para lavado a mano o para ropa delicada) con una pequeña cantidad de agua y luego limpiar puntualmente usando un paño de microfibra. Podrías usar también un jabón para cuero. Estos jabones contienen aceites y ceras que no solo limpian la superficie, sino que también aportan humedad al material, lo cual ayuda a mantener su salud y brillo sin el riesgo de la sobresaturación del agua.

4) Combiná un limpiador de tapizados con un desodorizante natural o comercial para combatir los malos olores

Mientras que la mayoría de los limpiadores de muebles son efectivos para remover polvo, gérmenes y manchas, algunos olores pueden estar tan impregnados en sofás y sillas que no alcanza con estos métodos para que huelan bien. Una forma simple de renovar los muebles es rociar a la noche bicarbonato de sodio sobre los sofás y las sillas. A la mañana siguiente, usá un accesorio de cepillo suave para pasar la aspiradora y remover el polvo. Este producto esencial de la cocina es excelente para absorber malos olores y puede usarse en toda la casa para disminuir su intensidad. Vale la pena también ventilar el mueble cada tanto abriendo las ventanas en un día ventoso o usando un ventilador de techo o uno común.

El mantenimiento frecuente es simple y puede ayudarte a evitar el uso estratégico de almohadones para disimular manchas. Por suerte, con estos consejos sobre limpieza de sillones, podés mantener tus muebles lo mejor posible.