Lavar la ropa a mano es una de las cosas más sencillas que podés hacer para cuidar tus prendas delicadas. Telas como la seda, el satén, la angora, la lana y el bordado o prendas como un vestido o un suéter siempre se benefician con este tipo de lavado. Esta guía paso a paso te explica cómo tratarlas y te da consejos para cuidarlas. También resulta útil saber que algunos lavarropas ofrecen la opción del lavado delicado para esas telas que requieren un tratamiento especial.

Elementos necesarios para lavar la ropa a mano

Vas a necesitar:

  • Una bacha, pileta de lavado o balde/palangana.
  • Un producto para la ropa especialmente diseñado para el lavado a mano, como el Ala Camellito.
  • Agua.
  • Una toalla y una superficie plana para secar la prenda.

Cómo lavar la ropa a mano en 9 pasos sencillos:

  • Antes de lavar la ropa a mano, siempre revisá la etiqueta en la prenda. Muchas prendas que requieren “sólo lavado a mano” necesitan lavarse con agua fría, mientras que otras precisan agua tibia, por ejemplo. Aquella prenda en cuya etiqueta puede leerse “limpieza en seco” no debe ser lavada a mano, ya que algunos materiales pueden dañarse en contacto con el agua.
  • Llená la pileta o el balde con agua. La temperatura del agua debe ser la correspondiente según la indicación en la etiqueta de la prenda. Si vas a lavar varias prendas al mismo tiempo, optá por la temperatura más baja o andá agregando agua más caliente a medida que vayas lavando.
  • Agregá una cantidad adecuada de producto para lavar la ropa a mano y asegurate de que quede bien disuelto antes de introducir las prendas.
  • Enjuagá las prendas, una por una. Si tienen alguna mancha, dejalas en remojo hasta media hora. Esto te va a ahorrar tiempo y esfuerzo, y así también vas a evitar refregar telas delicadas y frágiles.
  • Lavá cada prenda prestando especial atención a las manchas o áreas con marcas. Refregá suavemente la tela contra sí misma y agitando el agua. Saber cómo lavar la ropa a mano puede ser una de las tareas domésticas más terapéuticas, ya que se necesita mucha paciencia y cuidado en vez de refregar de modo frenético.
  • Vaciá el agua sucia de la pileta o el balde que hayas usado.
  • Enjuagá cada prenda con abundante agua fría para eliminar cualquier rastro de jabón.
  • Si lo deseás, agregá la dosis correspondiente de suavizante (te recomendamos un suavizante de la línea Comfort) en un balde con agua y colocá las prendas. Dejá remojar durante veinte minutos o media hora. Asegurate de seguir las indicaciones de la etiqueta del producto.
  • Escurrí el exceso de agua de las prendas por presión con las manos sin retorcer. Secá las prendas delicadas como vestidos o abrigos de lana poniéndolos arriba de una toalla para que no alteren su forma.

Una vez que se hayan secado, ya podés ponerte tus prendas más lindas y delicadas. ¡Disfrutalas!

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