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En casa

Métodos para quitar el óxido

La oxidación es un proceso común pero hay que tratarlo. Acá te explicamos cómo limpiar metales oxidados y te contamos trucos para quitar óxido. ¡Seguí leyendo!

El óxido es una capa de color marrón rojizo que se forma en un objeto de hierro cuando entra en contacto con oxígeno y agua, como la humedad en el aire. En zonas húmedas y cercanas al mar, es común ver óxido en herramientas, bisagras de puertas e incluso en cierres metálicos y griferías. No te preocupes, Cleanipedia te explica con consejos fáciles cómo limpiar metales oxidados. Seguí leyendo y enterate.

Soluciones de limpieza para quitar óxido

 Existen muchos productos en el mercado para remover óxido y suelen ser muy útiles, pero es necesario que siempre leas sus instrucciones cuidadosamente. Su efecto puede ser muy poderoso, así que te recomendamos usar guantes para proteger tus manos y aplicarlos en un área bien ventilada, ya que sus emisiones pueden ser peligrosas.

Para todos los consejos que te detallamos a continuación, te recomendamos primero que hagas una prueba sobre una superficie pequeña. De esta manera, vas a poder ver si resulta dañada o no. También es importante que leas las etiquetas de los productos que uses para asegurarte de que los estás aplicando correctamente. Una vez removida la mancha de óxido, enjuagá el objeto o la ropa con agua limpia y dejá que se seque en su totalidad.

Métodos caseros para quitar el óxido

Vinagre blanco y sal 

Usar vinagre blanco para disolver óxido del latón y metal es una de las soluciones caseras más populares:

  • Para quitar óxido de pequeños objetos, remojalos en un bol con vinagre blanco por 24 horas.
  • Si la mancha está en objetos más grandes, echá una capa de vinagre y después añadile otra de sal. También podés mojar papel aluminio en el vinagre y después usarlo como un cepillo para refregar la mancha.
  • Si tenés manchas de óxido en la ropa, primero cubrí la prenda completamente con vinagre blanco y después echale una capa de sal. Frotá suavemente para sacar la sal y dejá que la mancha quede húmeda algunas horas. Más tarde enjuagá.

Limón y sal

Esta receta es simple, funciona bien, y además es poco agresiva:

  • Cubrí la mancha de óxido con sal y después llenala completamente con jugo natural de limón o lima. Mezclá el jugo con la sal y dejá en remojo por unas horas.
  • Con objetos metálicos, usá la cáscara del limón o la lima como cepillo para refregar sobre la mancha.

Pasta con bicarbonato de sodio

Esta solución se basa en la calidad abrasiva del bicarbonato de sodio:

  • Mezclá bicarbonato de sodio con agua para hacer una pasta y después esparcila en el metal o donde esté la mancha de óxido. Dejá que penetre bien en el óxido y, a continuación, refregá con un cepillo de dientes viejo, cepillo de alambre o virulana. Repetí el proceso algunas veces más si es necesario.

¿Tenés muchas herramientas en tu casa y querés darles una buena limpieza? ¿Querés que todas las canillas de tu jardín parezcan nuevas? Con estos 4 consejos prácticos que te ofrece Cleanipedia ya sabés cómo limpiar latón oxidado. Nunca es tarde para que tu casa luzca como vos querés.

 

Tip principal:


Quitar óxido no es una tarea sencilla, pero afortunadamente existen productos comerciales que son muy eficaces sobre distintas superficies, como CIF Crema. También podés hacer tus propios limpiadores caseros para aprender cómo limpiar el latón oxidado en tu casa y jardín. Un ejemplo es el vinagre, que ayuda a disolver el óxido en metal. Te recomendamos que siempre realices una prueba en un área pequeña primero para asegurarte de que la superficie que querés limpiar no se dañe.

Consejos útiles:


  • No uses lavandina. La lavandina no es un producto para sacar el óxido. Puede tener una reacción con el óxido y provocar aun más decoloración.
  • podés refregarlo. Si el óxido está en la superficie, podés restregarlo sin miedo antes de aplicarle cualquier producto específico para su remoción. Ojo, esto hacelo sobre determinadas herramientas, platos o grifería de metal que no te importe que queden un poco marcadas. Nunca lo hagas sobre la ropa. Podés rasquetear el óxido con virulana, papel de lija, cepillo de alambre e incluso con una bola arrugada de papel aluminio.