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Cómo cuidar cactus y suculentas

Leé esta guía completa sobre cómo cuidar cactus o suculentas. Descubrí los mejores tips para mantener tu planta sana.

Actualizado

Las suculentas y los cactus son plantas que han adquirido notoriedad por su fácil mantenimiento, su precio accesible y variedad de formas y tamaños. Son una excelente opción para decorar el patio o el interior de la casa sin demasiado esfuerzo. ¿Sabías que todos los cactus son un tipo de suculentas?

Las plantas suculentas son conocidas por almacenar agua en sus hojas, tallos o raíces en cantidades mucho mayores que el resto de las plantas. Esto significa que pueden sobrevivir a climas áridos y con temperaturas elevadas. Esto las posiciona en un lugar de privilegio, ya que su mantenimiento es mucho más fácil que el de otras plantas. No obstante, aunque son muy resistentes, es necesario tener ciertos cuidados y conocimientos para que crezcan sanas y fuertes.

Si estás pensando en decorar tu casa con algunas de estas plantas, pero no sabés cómo cuidar un cactus, cómo regar suculentas o cuáles son los lugares propicios para que crezcan, leé este artículo y despejá todas las dudas.

¿Cómo cuidar un cactus o suculenta?

Como ya hemos mencionado, no es difícil mantener este tipo de plantas, aunque es necesario, conocer los cuidados de los cactus y suculentas. Tener en cuenta qué factores inciden en su crecimiento es muy importante para que estén siempre fuertes y sanas.

Seguí estos consejos para que tus suculentas o cactus siempre estén en perfectas condiciones:

1. Regá la suculenta, con cierta frecuencia, en función de la estación.

Es muy importante saber cómo y cada cuánto regar un cactus o suculenta. Se debe regar la planta en profundidad - es decir, que el agua llegue hasta la raíz. Es aconsejable dejar secar bien la tierra entre riego y riego. También, tomá en consideración si tu planta está en interior o exterior, ya que habrá que protegerla durante los días más fríos o lluviosos.

Además, debés tener en cuenta las estaciones:

  • Primavera: en este momento, la planta comienza a dar sus brotes, entonces es aconsejable regarla una vez cada 10 o 12 días.

  • Verano: en los meses más cálidos, es cuando más dudas surgen sobre cada cuánto regar un cactus o suculenta. Si bien estas plantas soportan más tiempo sin ser regadas, en estos meses la frecuencia debe aumentar - de cada 4 a 8 días.

  • Otoño: a principios del otoño, se debe comenzar a reducir la intensidad del riego, realizándose cada 8 o 10 días.

  • Invierno: en esta época del año, hay que discontinuar el riego, realizándose cada 20 días. Si las temperaturas son inferiores a los 10 grados, no es recomendable regarla ya que podría pudrirse.

2. Colocá tu cactus o suculenta en un lugar con luz indirecta.

Todos los cactus y suculentas necesitan mucha iluminación: podés colocar tu planta cerca de una ventana, en una galería o en una habitación con mucha luz natural. Es importante saber que no todas las suculentas soportan los rayos directos del sol. Por ejemplo:

  • Las especies de cactus con pocas espinas o suculentas, requieren de sombra y sol suave.

  • Los cactus provistos de pelos, con muchas espinas o espinas grandes, requieren de sol directo.

3. Tené en cuenta las temperaturas, ya que las plantas suculentas no son fans de los extremos.

Durante los meses de otoño e invierno, es mejor que las plantas se mantengan frescas por la noche, con temperaturas alrededor de 8 a 10 grados. O sea que es mejor evitar interiores muy calurosos, ya que las temperaturas por encima de los 20 grados pueden evitar que realicen su reposo invernal. Así mismo, la mayoría no soportan temperaturas por debajo de los 7ºC.

En primavera y verano, las plantas necesitan una buena ventilación, pero sobrevivirán a altas temperaturas.

4. Usá sustrato y arena de río en la tierra de tus suculentas.

A pesar de que soportan suelos áridos, crecen más sanas y fuertes en suelos nutridos. Por eso, se recomienda utilizar tierra enriquecida y preparada para este tipo de plantas. Los expertos jardineros recomiendan dos mezclas para la tierra de tu cactus o suculenta:

  • Mezclá 1 parte de sustrato universal (o musgo), 1 parte de tierra del jardín y 1 parte de arena.

  • Otra receta es mezclar partes iguales de sustrato universal y arena.

Recordá siempre usar arena de río o de jardinería en la preparación de tierra (esto es válido para todas las plantas, no sólo las suculentas). Evitá la arena de construcción, que proviene del mar y contiene sal: la sal tiende a secar las plantas.

5. Trasplantá tu cactus o suculenta, de cada 2 a 4 años.

Esta etapa es muy importante para el cuidado de un cactus o suculenta. La mejor época para hacer este proceso es en primavera. Si la planta deja de crecer, cambia de color o le salen raíces por los agujeros del drenaje, significa que es necesario trasplantarla.

  • Las suculentas necesitan ser trasplantadas cada dos años.

  • Considerada una planta "resistente a todo" y de bajo mantenimiento, un cactus igual necesita cuidados y atención. De hecho, los cactus necesitan trasplante cada tres o cuatro años. Si las raíces llegan al borde de la maceta, es hora de trasplantar.

6. Escogé una maceta que sea proporcional al tamaño de la planta.

A la hora de escoger la maceta para tu planta suculenta, asegurate de que tenga buen drenaje y que no sea muy profundo. Podés optar por diferentes materiales, como:

  • Cerámica o arcilla (terracotta): son de un material poroso, por lo que mantiene las raíces frescas.

  • Plástico: son menos ventiladas y conservan la humedad por más tiempo, algo que es contraproducente en estas plantas. En este caso, hacele más agujeros al fondo de la maceta.

Para más tips acerca del cuidado de las plantas de interior, consultá esta nota llena de clorofila.

¿Qué tipo de agua conviene a las suculentas y cactus?

Este es un punto muy importante: el agua de la canilla puede ser alcalina y/o dura (dependiendo de la zona donde vivas), lo que significa que contiene altas concentraciones de minerales. Estos minerales pueden acumularse en la tierra de la planta y afectarla.

Esta es una de las razones por la que las plantas deben ser trasplantadas periódicamente. La acumulación de estos minerales también puede causar la formación de depósitos en las macetas - sobre todo, aquellas en arcilla sin esmalte.

Nunca uses agua que haya pasado por un sistema de filtro que utilice sal como agente de recarga, ya que estos sistemas simplemente reemplazan la "dureza" del agua con iones de sodio.

El agua de lluvia es preferible al agua de la canilla - podés recolectarla y almacenarla. Siempre usá el agua de lluvia a los pocos días de la recolección, para evitar la generación de mosquitos.

¿Cómo saber si mi suculenta necesita menos o más agua?

El enemigo más común de los cactus y las suculentas es el riego excesivo. Un medidor de humedad es la única forma segura de medir qué tan seco o húmedo está la tierra de tu planta. En caso de duda, ¡no riegues!

Tu planta necesita menos agua, si:

  • La suculenta tiene una apariencia blanda.

  • Las hojas de la planta se han puesto translúcidas.

  • Las hojas, usualmente verdes, se han puesto amarillas.

  • Las hojas se caen fácilmente.

Tu planta está sedienta de agua, si:

  • La tierra de la maceta está muy seca.

  • Las hojas no están firmes, cuelgan hacia abajo.

  • La planta tiene un color menos vivo, más apagado de lo usual.

  • El cactus está más delgado de lo normal.

Cómo trasplantar un cactus o una suculenta

Si tus cactus o suculentas crecen en macetas, entonces el mejor momento para cambiarlos de maceta es en la primavera.

Estos son los pasos sencillos para el trasplante de una suculenta:

  • Empezá por regar la planta con agua. Dejá que se drene bien, antes de sacarla con cuidado de la maceta, usando papel periódico o guantes de jardinero para protegerte las manos de las espinas.

  • Quitá la tierra vieja de las raíces, usando un palillo o tenedor para jardín, para que no se dañen las raíces. En caso de que las raíces estén muy juntas, separalas con cuidado. Si ves alguna raíz podrida, podés cortarla.

  • Colocá una capa de tierra enriquecida en el fondo de la nueva maceta (que debe ser un poco más grande de diámetro que la planta). Colocá la planta sobre esa capa.

  • Llená el resto de la maceta con tu mezcla de sustrato, arena y tierra de jardín (*consultá el paso 4 del segmento “Cómo cuidar un cactus o suculenta”). Compactá la mezcla alrededor de la planta, con las manos.

  • No riegues durante unos días, para evitar que las raíces dañadas se pudran.

Ahora que ya sabés cómo cuidar suculentas en interior, animate a llenar tus espacios con estas plantas versátiles, variadas y adaptables a cualquier rincón de la casa o patio. Solo tenés que tener en cuenta los consejos que te dimos.

Pasos clave

  • Dejá secar bien la tierra entre riego y riego.

  • Cuidá que no le dé el sol directo por mucho tiempo.

  • Poné tierra con nutrientes y trasplantá la planta cuando sea necesario.

Si querés seguir descubriendo qué otro tipo de plantas podés poner en tu casa, te recomendamos esta selección de plantas para tener en casa según el Feng Shui.

Publicado originalmente