cómo sacar manchas de sangre
Lavandería

¿Cómo sacar manchas de sangre?

Las manchas de sangre pueden ocurrir de forma inesperada. Si querés saber cómo quitar manchas de sangre, seguí estos prácticos consejos de Cleanipedia.

Desde un corte involuntario con papel a un raspón en las rodillas, la sangre puede estar más presente de lo que deseamos en nuestro día a día. Aunque tendemos a limpiarnos y librarnos de ella inmediatamente, esto no implica que algún remanente se quede en nuestra ropa.

Eliminar manchas de sangre seca tiene su truco. La sangre contiene hemoglobina, que se coagula al entrar en contacto con el aire. Esto nos sirve mucho, claro está, cuando se trata de curar el cuerpo de una herida, pero también significa que la sangre se fija en la tela muy rápido. Y eso no nos conviene si queremos eliminar las manchas con facilidad.

Por eso, nosotros recomendamos aprender a sacar manchas de sangre en el acto. Si no podés, no desesperes. También tenemos soluciones para que aprendas cómo eliminar manchas de sangre seca. Leé los consejos que te proponemos a continuación, y recordá siempre mirar las instrucciones en las etiquetas de tus prendas.

¿Cómo sacar manchas de sangre seca?

  1. Intentá eliminar cualquier resto de sangre coagulada en la superficie de la tela raspándola con un cuchillo desafilado o cuchara.
  2. Enjuagá la parte de atrás de la mancha con agua fría. Aunque la mancha seca ya se encuentre impregnada en la tela, el agua caliente podría fijarla aun más.
  3. Como pretratamiento, usá un producto como el Ala Polvo, frotá la mancha con un trapo húmedo y enjuagá después.
  4. Por último, lavá tu prenda en el lavarropas con tu jabón habitual y un buen suavizante como Vívere, que garantiza el éxito del ciclo de lavado.

¿Cómo quitar manchas de sangre en otras superficies? Métodos alternativos

La sangre seca no sólo mancha ropa, también puede encontrarse en otros lugares como sillones y alfombras. Si estás contento con tu sillón de cuero, no te gustará nada encontrar restos de sangre en él. Afortunadamente, su remoción es fácil: basta con que le frotes agua jabonosa (un detergente suave alcanza) y listo.

Saber cómo sacar una mancha de sangre del sillón tapizado o de alguna prenda con tejido más elaborado puede llevar más tiempo. Te proponemos unos métodos alternativos, pero tené en cuenta que no todos ellos están recomendamos para cualquier tipo de tela. Pensá bien en las consecuencias antes de aplicarlos sobre algún material que sabés que es delicado. Ante cualquier duda, consultá siempre con un especialista.

Bicarbonato de sodio. Mezclá un tercio de bicarbonato con dos tercios de agua fría en un bol. Usá un trapo limpio para apoyar suavemente la solución sobre la mancha. Dejá

actuar la solución durante 30-40 minutos y después limpiá cualquier tipo de residuo que haya quedado.

Limón. Para aclarar la mancha, frotale medio limón y esparcile sal de mesa por arriba. Dejá actuar alrededor de 10 minutos y después limpiá los residuos con un trapo húmedo.

Agua oxigenada. Usá poca cantidad y apoyala con mucho cuidado sobre la mancha. Aunque el uso del agua oxigenada sea seguro, tené en cuenta que actúa como la lavandina, es decir, que puede dañar los colores de algunas telas.

Spray fijador para cabello. Si todo lo demás no te funcionó, probá con el spray fijador. Aplicalo directamente sobre la mancha, dejalo actuar por un minuto y con un trapo húmedo limpiá lo que haya quedado remanente.

Ahora ya sabés cómo sacar manchas de sangre de tu ropa o tapizados favoritos. Desde luego, esperamos que no tengas ningún accidente que provoque una mancha de sangre en tu ropa, pero, si eso ocurre, gracias a nuestra guía, sólo vas a tener que preocuparte por sanar tu herida, y no por el estado de tu remera. ¡Es fácil!

 

Tip principal:


La saliva te ayuda a librarte de las manchas de sangre, porque sus enzimas ayudan a quebrar la proteína que hay en la sangre. Entonces, no dejes que las manchas de sangre fresca se sequen: actuá rápido porque cuanto más tiempo pase, más difíciles van a ser de quitar.

Consejos útiles:


  1. Raspá y quitá todo el exceso de sangre que puedas.
  2. Usá un producto efectivo para el pretratamiento, como el Ala Polvo.
  3. Lavá en el lavarropas o probá un método alternativo, como el bicarbonato de sodio o el agua oxigenada.