Si querés tener un hogar más sustentable, es clave que limites la cantidad de residuos. Es cuestión de encontrarle nueva vida a los objetos que tenés en desuso o que, simplemente, irían a parar a la basura si no lo evaluáramos antes, como un frasco de mermelada vacío.

Cómo reciclar lo que ya no usás

Antes de tirar un objeto a la basura, fíjate si podes reutilizarlo.

  • CORCHOS: pueden usarse para hacer posavasos, pasa pavas y bandejas. Solo hay que recortar una plantilla –con la forma geométrica que quieras– y pegar encima los corchos. Al ser aislante y soportar bien las altas temperaturas, este material es ideal para reutilizar en la cocina.
  • ROPA ROTA: también puede encontrar nueva vida, desde lo más básico como trapos de limpieza hasta el famoso patchwork para confeccionar frazadas y prendas. También se puede utilizar la tela sana para crear ropa para muñecos o, incluso, prendas para las mascotas.
  • UNA BOTELLA DE PLÁSTICO: puede recargarse múltiples veces; o, lo que es mejor aún para reducir el consumo de plástico, podes tener tu propio filtro de agua o comprar un bidón grande y rellenar botellas de vidrio más chicas.
  • CAJAS DE ZAPATOS: pueden servir como contenedores para ordenar otros objetos de la casa o incluso para armar separadores dentro de los cajones.

Los materiales que podes conseguir en fábricas también tienen posibilidad de reciclaje: la madera de los palets es una muy buena materia prima para hacer mesas ratonas y sillones de exteriores, mientras que con carreteles de cables pueden crearse mesas de apoyo.

Qué materiales se pueden reciclar

Muchísimos de los materiales que usamos día a día son reciclables, desde el aluminio de las latas hasta las hojas de los cuadernos. Algunos materiales demandan un proceso especial que se realiza en plantas industriales, como el vidrio y el aluminio y el plástico, que se compactan y derriten. En esta nota podés encontrar más información sobre reciclaje.

Armá un centro de reciclaje hogareño

Para facilitar la tarea de reciclaje, es conveniente contar con un espacio (no necesita ser muy grande) en el que puedas clasificar los distintos tipos de residuos y depositarlos en cestos diferentes:

  • Materiales orgánicos: con los que podés crear compost.
  • Material que debes entregar en los puntos de reciclaje.
  • Y por último, para arrojar la basura.

Para que no se acumule suciedad, es recomendable que, de manera periódica, limpies los cestos con Cif Gel con Lavandina No Deja Residuos, limpiador en gel, de fácil enjuague, sin dejar residuos, obteniendo una limpieza rápida y profunda.