Hay algo peor que el aroma a naftalina: que las polillas ataquen el guardarropa. Se trata de una plaga, ya que en cada puesta una polilla coloca entre 50 y 150 huevos. Por eso, una vez que entran en acción es muy difícil detenerlas. En esta guía, compartimos recomendaciones para que evites las polillas en la ropa y también en la alacena.

Cómo eliminar polillas de la ropa

Si te preguntás qué atrae a las polillas, lo cierto es que no hay una tela que lo haga más que otra. En general, prefieren los tejidos naturales, como la lana, pero también podés encontrarlas en prendas sintéticas. Es cierto que van en busca de la ropa sucia y la humedad.

Por eso, los primeros consejos para no tener polillas en la ropa son guardar todo bien limpio y airear los placares con regularidad. Para lavar las prendas sin dañar las fibras, podés utilizar Skip Perfect Results, que combina la limpieza y el cuidado de Skip con la suavidad del enguaje Comfort.

Si una prenda ya fue atacada por estos insectos, no intentes rescatarla, directamente tendrá que ir al cesto de basura, ya que puede contaminar todo el hogar (es una pena, pero ni siquiera podrás usarlo como material para reciclar).

Por supuesto, es clave que coloques algunas antipolillas a modo preventivo; recordá que su eficacia ronda en torno a los tres meses, así que deberás renovarlos con esa frecuencia.

Si preferís optar por lo natural, una buena opción son los saquitos de lavanda, planta que repele a estos insectos y que, además, proporciona un rico aroma.

El clavo de olor es otro protector natural: colocalo en los bolsillos de las prendas.

Cómo combatir las polillas

Las polillas también pueden alojarse en alacenas y atacar los alimentos. Una vez que se instalan en una casa tienen múltiples espacios para atacar. Incluso hay polillas que atacan materiales específicos, como polilla de madera o carcoma (conocé más en esta nota).

Algunos tips a tener en cuenta son:

  • Controlar el vencimiento de los alimentos; no guardes alimentos vencidos.
  • Aireá alacenas y placares de manera periódica.
  • Evita la humedad; podés colocar productos antihumedad junto al antipolillas.
  • Guardá la ropa siempre limpia, las polillas tienen predilección por las prendas sucias y con manchas de comida.
  • Deshacete de la ropa que haya sido atacada por las polillas.