Limpieza de toldos

¿Te estás preguntando cómo limpiar un toldo? La tarea no tiene que ser una tortura. Con estos métodos, vas a volverte un experto en la limpieza de toldos.

27 de septiembre de 2018

Fuera de la casa

Con la hermosa temperatura de la que disponemos en nuestro país en verano, otoño y primavera, son muchos los momentos que tenemos para disfrutar al aire libre. Los toldos quedan divinos en cualquier patio o jardín, pero hay que mantenerlos; y, si estás leyendo este artículo, es porque necesitás una mano para saber cómo limpiar un toldo. Con el polvo, el excremento de palomas, las lluvias y demás partículas en el aire, los toldos tienden a ensuciarse con facilidad porque están a la intemperie; por eso y para mantener su vida útil y evitar que se deterioren, te ofrecemos este artículo sobre la limpieza de toldos, para que cuentes con las herramientas y métodos necesarios para que te queden como nuevos. Su aspecto estético también va a embellecer el ambiente.

Después de limpiar un toldo, es aconsejable aplicar una capa de impermeabilizante para que proteja el material del polvo, la lluvia, el sol, la suciedad y las manchas.

Cómo limpiar un toldo: parte externa

Los toldos generalmente son de PVC o lona. Leé estos tips de limpieza de toldos:

  • Primero, servite de una escalera para quitar residuos y polvo con un escobillón de palo largo. En este paso, también podés utilizar una aspiradora en lugar de la escoba si te resulta más práctico, pero chequeá que el toldo no esté mojado. La escalera debe estar en buen estado y debe ser bien firme para evitar cualquier caída.
  • Usá agua y jabón neutro o jabón blanco y frotá con un cepillo de cerdas suaves. También podés usar Cif Crema, que actúa eficazmente sobre PVC.
  • Enjuagá con abundante agua limpia. La manera más sencilla para realizar esto es con una manguera.

Cómo limpiar un toldo: parte interna

  • La parte interna suele descuidarse porque está menos expuesta. Sin embargo, en este lado del toldo también se junta suciedad y se forman telarañas.
  • Para quitar el polvo superficial, basta con pasar un plumero. Una vez al mes, te recomendamos que realices una limpieza profunda con una solución de agua tibia y jabón neutro.
  • Si la estructura es metálica, también va a necesitar mantenimiento para evitar que se oxide. La mejor opción en este caso es utilizar un producto especialmente diseñado para limpiar este tipo de material. Usá siempre elementos o paños suaves que no rayen el metal.

Es importante que tengas en cuenta que la frecuencia de limpieza juega un rol fundamental. La limpieza de toldos tiene que hacerse seguido para que la suciedad no empiece acumularse ni se impregne en la tela, lo que la hará más difícil de quitar. Si tu toldo es plegable, es importante que lo limpies bien al final de la temporada y verifiques que esté bien seco antes de plegarlo, para que no se formen hongos ni moho por la humedad.

  • Si te ayudás de una escalera para limpiar tu toldo, procurá que esté en buen estado, que su base sea firme y, en lo posible, pedile a alguien que la sostenga.
  • No utilices productos fuertes o abrasivos que puedan deteriorar el material o arruinar el tratamiento de impermeabilización que tienen los toldos.
  • Antes de comenzar con la limpieza, no olvides consultar el manual del fabricante y chequear sus instrucciones de lavado.