cómo lavar repasadores trapos y esponjas
Limpieza de la cocina

Cómo lavar repasadores, paños de microfibra y esponjas: asegurate de que tus artículos de limpieza estén en buen estado

¡Acordate de lavar tus elementos de limpieza cada tanto! Acá conocerás distintas formas para lavar esponjas, trapos, cepillos y repasadores.

Limpiar tu casa con artículos y artículos de limpieza limpios y seguros es tan importante como la limpieza en sí. Después de todo, si limpiás con algo sucio, las cosas quedan sucias. No importa si usás paños de microfibra o esponjas comunes, tenés que lavarlos y desinfectarlos con frecuencia. Si no querés que tus repasadores, esponjas y paños de limpieza sean un imán para los gérmenes, seguí estos consejos.

Recordá: en caso de usar un limpiador comercial, seguí siempre las instrucciones de la etiqueta. También te sugerimos aplicar el producto en una pequeña parte del material primero a modo de prueba.

Cómo lavar repasadores y paños de limpieza 

Después de usar un trapo, paño de limpieza o repasador, tenés que enjuagarlo y colgarlo o dejarlo extendido para evitar que se concentre la humedad y que crezcan microbios. Además, aconsejamos higienizar asiduamente los paños de limpieza usando el lavarropas.

  1. Realizá un pre-lavado de todos los paños de limpieza y repasadores sucios en un balde con agua y unas tapitas de lavandina de la línea Vim, pero no te olvides de leer las instrucciones del producto en el envase y evitá el contacto de la lavandina con tu piel. Usá guantes de goma para protegerte. Si los paños o repasadores no están muy sucios, entonces pasá directamente al paso 2.
  2. Enjuagá bien los paños de limpieza y repasadores con bastante agua.
  3. Colocalos en el lavarropas en un ciclo de agua caliente.
  4. Si podés, dejalos colgados afuera para que se sequen. Estos consejos sirven tanto para repasadores comunes como para paños de microfibra.

Cómo mantener limpias las esponjas

Para obtener los mejores resultados, lavá tus esponjas varias veces por semana. Mientras más seguido las laves, menores van a ser las posibilidades de que crezcan bacterias. Además, ¡tener esponjas limpias ayuda a tener una bacha sin malos olores! Podés lavarlas de varias maneras:

  1. Si tenés un lavaplatos, lavalas con un ciclo de lavado normal y dejá que la alta temperatura elimine los gérmenes.
  2. También podés lavar las esponjas en la bacha de la cocina con agua muy caliente y detergente antibacterial. Apretalas para asegurarte de que el detergente penetre bien la superficie y enjuagalas. Después, prepará una solución de agua con lavandina (una cucharada sopera de lavandina en cuatro litros de agua) y dejalas en remojo una hora. Enjuagalas ¡y listo! Seguí las instrucciones de uso del producto.
  3. También podés poner la esponja húmeda en el microondas y calentarla con una potencia alta durante dos minutos. Asegurate de que la esponja no tenga restos de metal incrustados y de que esté bien húmeda, de lo contrario, podría quemarse. Y tené cuidado cuando la saques: ¡va a estar muy caliente! Muchos eligen la técnica del microondas porque es rápida y efectiva. Usá siempre guantes.

Consejos generales para el cuidado de los artículos de limpieza

  • Si querés lavar todos los paños y repasadores juntos, andá guardándolos en un cesto plástico con tapa, así la cocina no se llena de olor.
  • Los cepillos para vajilla suelen ser la opción más higiénica para lavar los platos, porque es fácil enjuagarlos mientras los usás y se secan bastante rápido. De todas maneras, no tenés que olvidarte de desinfectarlos frecuentemente en una solución bien diluida con bastante agua y un poco de lavandina.
  • Si preferís usar un paño de microfibra, lavalo después de cada uso para obtener los mejores resultados.
  • Lo más importante es acordarse de escurrir los utensilios de limpieza y dejar que se sequen bien. ¡Evitar la humedad ayuda a combatir los gérmenes!

Repasadores o esponjas: ¿qué es mejor?

Cada persona tiene su preferencia y opinión acerca de los artículos de limpieza para cada tarea. Algunos prefieren la esponja para lavar los platos, y otros usan un repasador para pasarle a la mesada de la cocina.

En términos de limpieza, no existe mucha diferencia entre utilizar esponjas o repasadores. Ambos pueden fomentar gérmenes si no se lavan con cierta frecuencia. ¡Ahora ya sabés qué hacer para mantener los artículos de limpieza siempre limpios!

¡Vas a ver que higienizar esponjas, repasadores o paños de limpieza es una tarea simple una vez que la hayas aprendido y practicado! Con estos tips y consejos, tu casa va a permanecer más limpia y sana.

Tip principal:


Lavá los repasadores con frecuencia. Podés usar un jabón como el de la línea ALA. Leé las instrucciones en el envase antes de realizar cualquier lavado.

Consejos útiles:

  1. Podés dejar una esponja perfectamente limpia en cuestión de segundos usando el microondas.
  2. Usá lavandina para lavar esponjas o repasadores muy sucios. Seguí siempre las instrucciones de uso en la etiqueta del producto y protegé tus manos con guantes de goma.
  3. Escurrí los artículos de limpieza y dejalos secar.