Información sobre el Coronavirus (Covid-19): Cómo proteger tu hogar y a tu familia.
Anuncio
Skip

¿Cómo sacar el olor a humedad de las toallas y toallones?

¿La toalla se quedó en el lavarropas toda la noche? Descubrí cómo sacar el olor a humedad de las toallas y ponele fin a las bacterias.

Actualizado

Cómo sacar el olor a humedad correctamente

Es inevitable: después de varios usos, las toallas y toallones quedan con un olor a humedad desagradable. Debido a su exposición al agua, moho, sudor y residuos de la piel, los toallones tienden a ensuciarse con facilidad, siendo un foco para el crecimiento de hongos y bacterias.

Para quitar el olor a humedad de las toallas de baño, te traemos esta guía llena de consejos sobre cómo sacar el olor a humedad, con métodos fáciles y caseros.

¿Qué produce el olor a humedad en las toallas?

Cuando una toalla tiene olor a humedad, es señal de que una colonia de bacterias se está reproduciendo y creciendo. La mayoría de las veces, un toallón húmedo y enrollado en un ambiente cálido es todo lo que se necesita para que comience a formarse una colonia de bacterias y hongos.

Gestos preventivos contra la humedad en las toallas

Aprender cómo sacar el mal olor de las toallas es fácil, pero generalmente es mejor prevenir que curar. Para contrarrestar la humedad en las toallas, estos son los elementos que debés tener a mano:

Necesitará:

  • Paños limpios
  • Tender
  • Cepillo de dientes
  • 2 o 3 bolas de tenis (para usar en el secarropas)
  • Bolsitas con lavanda
  • Jabón para ropa
  • Suavizante de fórmula concentrada
  • Agua
  • Vinagre
  • Bicarbonato
  • Aceites esenciales (de limón, de lavanda, árbol de té u otra fragancia)

Anuncio

Skip

Gestos preventivos contra la humedad en las toallas

Hay varias medidas preventivas que debés tener en cuenta para evitar que la humedad y el moho aparezcan en tu lavarropas o tus toallas.  Acá tenés algunas:

  1. Dejá que la toalla se seque bien, después de cada uso

    Es la mejor manera de evitar que los gérmenes proliferen en tus toallas de baño. Colocá tu toalla a secar al aire libre, bien estirada, sin pliegues.

  2. No coloques la toalla húmeda en el cesto de la ropa sucia.

    Después de usar la toalla, es mejor dejarla secar al aire libre. Y una vez seca, la toalla estará lista para ser lavada.

  3. Usá el jabón correctamente.

    Seguí las instrucciones en el empaque y no pongas más de la cantidad recomendada.

  4. No sobrecargues el lavarropas.

    En caso de duda, sacá una toalla. Con una máquina demasiado llena, las toallas no recibirán suficiente detergente, agua o movimiento para limpiarse bien.

  5. Ventilá el lavarropas.

    Dejá la puerta abierta cuando no la uses (pero cuidado, si tenés niños o mascotas en casa). Al cerrar la puerta de la máquina justo después del lavado, la humedad y los residuos pueden fomentar las bacterias en el tambor. Seguí este consejo para un lavarropas limpio y siempre listo para usar.

  6. Limpiá y secá la junta mecánica del lavarropas.

    Con un trapo limpio y seco, secá dentro de las ranuras de la junta de goma, después de cada lavado. Si no, debés limpiar la junta cada semana, para eliminar el moho atrapado: usá un paño y una solución desinfectante (50% agua y 50% lavandina).

  7. Asegurate de que el lavarropas drena correctamente.

    Después de que el ciclo termine, y si el lavarropas no drenó por completo, mirá si el agua está saliendo por algún lugar. Si es así, contratá a un técnico para que la arregle lo antes posible.

  8. Limpiá los dispensadores de jabón.

    Sacalos del lavarropas y frotalos con una mezcla de un poco de jabón para ropa y agua. Si no podés sacar los dispensadores, intentá limpiarlos por dentro lo mejor posible con un trapo o cepillo.

  9. Ejecutá un ciclo de limpieza

    Asegurate de que el lavarropas esté vacío y configurá la temperatura más caliente. Si al terminar aún huele a moho, considerá repetir este paso tantas veces como sea necesario.

    Step 9: Ejecutá un ciclo de limpieza

¿Qué tipo de jabón usás para lavar la ropa?

¿Con qué frecuencia se deben lavar las toallas y toallones?

Se recomienda lavar las toallas de baño después de tres usos - o sea que debés lavar las toallas y toallones, dos veces por semana. Un lavado regular de las toallas permite eliminar los microbios que comienzan a acumularse en la tela.

En algunos casos excepcionales, es probable que el lavado de toallas se tenga que hacer con más frecuencia que dos veces por semana:

  • Las toallas de gimnasia (que absorben el sudor) o las toallas que permanecen húmedas en tu bolsa de gimnasia durante algunas horas deben lavarse después de cada uso.

  • Las toallas que se almacenan en un baño (con problemas de humedad) y no se secan por completo deben lavarse después de un uso.

  • Si tenés eczema o piel sensible, asegurate de colgar las toallas al aire libre, después de cada uso, y que estén totalmente secas. También, elegí un jabón hipoalergénico para su lavado.

  • Y en general, cualquier toalla que tenga líquido corporal debe lavarse después de un solo uso.

Recordá no compartir toallas con otra persona (sobre todo si alguien está enfermo).

Lavar las toallas con frecuencia, y dejarlas secar al aire libre, antes de ponerlas en el canasto de la ropa sucia, evitará el crecimiento de bacterias y hongos no deseados. Cuanto más laves tus toallas, mejor será para tu piel, manteniéndola saludable.

Cómo sacar el olor a humedad de las toallas

Las toallas con olor a humedad son un problema común, ¡pero no imposible de eliminar! Podés probar lavarlas con artículos que tenés en casa: con jabón para ropa (que es un método inigualable), o con productos naturales - como el bicarbonato, el vinagre o el limón.

Cómo sacar el olor a humedad de los toallones con jabón

Un método muy efectivo es remojar tus toallas en jabón y agua caliente. Seguí estos pasos rápidos para que luzcan lo mejor posible:

  • Agregá 2/3 de taza de jabón antibacterial para lavar ropa (como Ala Antibacterial Jabón en Polvo) en un balde grande o una bañera. Usá guantes para proteger tus manos.

  • Verté un poco de agua caliente. Si el agua de la canilla no es muy caliente, podés agregar un poco de agua hirviendo hasta la mitad del balde. Mezclá el jabón con el agua a medida que le vas agregando.

  • Poné las toallas o toallones en remojo en el balde. Asegurate de que cada toalla esté completamente sumergida en el agua, y dejalas unas 48 horas. Sacar el olor a humedad de las toallas es simple, pero ¡tenés que tener un poco de paciencia!

  • Lavá las toallas en el lavarropas con jabón para la ropa (como el nuevo Ala líquido para diluir), con agua caliente (unos 60 grados o más). Verificá la etiqueta de lavado de tu toalla, para usar la temperatura adecuada. Recomendamos también usar un suavizante (como Vivere Intense) para aportar más suavidad y una fragancia agradable.

  • Secalas bien. Después de que el ciclo de lavado termine, secalas con la temperatura más caliente, hasta que estén completamente secas. Si no tenés secarropas, podés ponerlas a secar en el tender, idealmente al aire libre.

Si necesitás más tips para desinfectar tu ropa, descubrí nuestra guía completa para ropa libre de gérmenes.

Cómo quitar el olor a humedad de las toallas con bicarbonato y vinagre

Otro método práctico es usar bicarbonato y vinagre blanco, óptimos bactericidas y fungicidas. Simplemente, seguí estos pasos:

  • Lavá las toallas con vinagre. Colocá las toallas con olor a humedad en el lavarropas. Agregá una taza de vinagre blanco en el compartimento para suavizante y un poco de detergente habitual en el compartimiento correspondiente. Iniciá el ciclo de lavado, con agua caliente o muy tibia, seguido de un ciclo de enjuague.

  • Lavá nuevamente las toallas, con bicarbonato, esta vez. Colocá media taza (unos 100 mg) de bicarbonato, en el compartimiento para el jabón. Para esta etapa, no usaremos detergente ni suavizante - solo el bicarbonato de sodio.

  • Colocá las toallas a secar de inmediato. Cuando el segundo centrifugado termine, secá las toallas, colgadas al aire libre; o si tenés un secarropas, seleccioná la configuración más alta hasta que queden completamente secas. ¡Este paso es importante!

Podés también recurrir a otro producto natural: el aceite de limón neutraliza los malos olores y suaviza naturalmente las fibras. Colocá las toallas en remojo, en agua caliente con unas 5 gotas de aceite de limón y 1-2 cucharada(s) de sal. Después de una hora, lavá y secá tus toallas, siguiendo los consejos ya presentados.

Por acá te contamos cómo sacar el olor a humedad de tu ropa.

Cómo secar correctamente las toallas y toallones

Un buen secado es la clave para mantener tus toallas de baño frescas y sin olor a humedad. Después de cada uso o lavado, debés secar el toallón, antes de guardarlo - de lo contrario, las bacterias se activarán por la humedad acumulada, y volverá el desagradable olor.

Colgá las toallas, después de cada uso Después del baño, siempre colocá tu toalla a secar al aire libre, bien tendida, en la sombra. Si no tenés un tender, podés ponerla sobre la barra de la ducha, el toallero, el radiador (siempre y cuando esté apagado), al borde de una ventana, o sujetada por una percha con broches. Es importante que la toalla no quede arrugada, para evitar la propagación de bacterias en zonas húmedas.

Secá las toallas, después del lavado Tan pronto haya terminado el lavado, sacala enseguida del lavarropas, y colgala en un lugar bien ventilado, con corriente de aire, pero sin sol. Para mantener los aromas y las esencias del suavizante por más tiempo, evitá tender la toalla al sol: el calor evapora las fragancias más rápidamente.

Lo ideal es usar un secarropas. Intentá no llenar demasiado la máquina, para que la tela se seque bien. Si notás que un ciclo intensivo de secado en tu máquina no es suficiente para secar bien las toallas, usá este truco: colocá 2 o 3 bolas de tenis en el tambor, junto con tus toallones. Estas producen más movimiento, durante la rotación.

Almacená las toallas en un lugar limpio y seco Asegurate que los toallones estén bien secos antes de guardarlos en tu placard. Revisá bien los lugares de almacenamiento - a veces, pueden ser focos de humedad (como los muebles que se encuentran cerca de tuberías de agua o en el baño). Para contrarrestar la humedad en un sitio que tenga problema de humedad, podés colocar una bolsita con arroz, en un rincón del mueble o placard: el arroz absorberá la humedad.

Para más consejos acerca del secado de ropa, podés leer esta nota

Tips sencillos para perfumar tus toallas y toallones

Para que tus toallas limpias mantengan su olor fresco y suavidad durante más tiempo, lavá tus toallas con un suavizante de fórmula concentrada y rico perfume (como Comfort, que tiene fragancias encapsuladas que se liberan con el roce de la tela, por lo que puede sentirse por mucho más tiempo después del lavado). Hacer que tu suavizante dure por más tiempo es más sencillo de lo que parece.

Si tenés piel sensible, podés optar por un suavizante de ropa que sea dermatológicamente testeado para pieles sensibles (como Comfort Intense Hipoalergénico). En esta nota, te contamos cómo escoger el suavizante adecuado para tu ropa.

Podés también integrar tus aceites esenciales favoritos al lavado: llená con agua un pulverizador y agregale unas gotas de aceite esencial (de lavanda, árbol de té, limón o rosa). Batilo y rocialo sobre las toallas, antes de lavarlas con tu jabón para ropa habitual.

Además, el secado sellará la fragancia en el téxtil y hará que tus toallas queden más esponjosas - igual que las toallas del spa o del hotel.

Cuando vayas a almacenar las toallas (que podés doblar en rectángulo, en rollos o como lo hacen en los hoteles), recordá escoger un armario en una pieza ventilada. Colocá bolsitas con lavanda o con algodón empapado de tu perfume favorito, en el fondo del placard, para prolongar la fragancia.

Acá te damos más tips para hacer que la fragancia de la ropa dure más.

¿Querés más datos útiles? Descubrí cómo blanquear tus toallas libres de humedad y cómo quitar el olor a transpiración de la ropa.

Publicado originalmente